miércoles, 17 de junio de 2015

PENACHO DE MOCTEZUMA



Se conoce como PENACHO DE MOCTEZUMA a un quetzalapanecáyotl o tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro y piedras preciosas que actualmente se encuentra en el Museo de etnología de Viena, en Austria, que según la tradición perteneció al tlatoani Moctezuma Xocoyotzin 1466-1520, aunque no hay certeza histórica de ello, ni autenticidad de su antigüedad. Incluso que sea un atavío para la cabeza ha sido cuestionado. 

A lo largo de varios siglos, la pieza ha cambiado de dueños en varias ocasiones hasta parar en Viena, Austria.

Durante el siglo XX fue parte de una campaña nacionalista promovida desde el gobierno mexicano para exaltarla como una pieza que debe ser devuelta a México, en donde hay una réplica en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, que a pesar de las investigaciones actuales se sigue presentando como tal.

El penacho es en realidad un quetzalapanecáyotl, una obra de los amantecas o artistas mexicas especialistas en la creación de objetos con plumas. Tiene una altura de 116cm y un diámetro de 175 cm.

El centro del penacho está hecho con plumas azules del ave xiuh totol, y tejuelos de oro en forma de medias lunas con piedras preciosas. Sigue una zona rosa de plumas de tlauquechol y otra zona de plumas marrones de cuclillo, de donde sale una hilera de plumas verdes de quetzal, algunas de hasta 55 cm. de largo. Sigue otra zona también de plumas de quetzal.

En total tiene más de 400 plumas de quetzal. A pesar de que en la actualidad está muy deteriorado, su valor estimado por el gobierno austriaco es de 50 millones de dólares.

A finales del siglo XIX varios investigadores europeos, como Hochstetter y Eduard Seler se interesaron por la pieza.

La identificación como quetzalapanecáyotl se debe a la antropóloga Zelia Nuttall. 

El penacho fue depositado en el Museo Etnográfico de Viena durante la Segunda Guerra Mundial, junto con otros objetos prehispánicos, que se han identificado con objetos litúrgicos del culto a Quetzalcóatl y Ehécatl.

No hay comentarios:

Publicar un comentario