lunes, 29 de julio de 2013

LA FIERECILLA DOMADA



La fierecilla domada, también conocida como La doma de la bravía o La doma de la furia es una de las obras más populares de William Shakespeare tanto dentro como fuera de su país, como lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que sea la quinta obra que más veces ha sido traducida al español de entre las treinta y siete que se conservan de su autor, únicamente precedida por Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth y El rey Lear, y por delante de obras de la altura y la popularidad de El sueño de una noche de verano, Julio César o incluso Otelo.

La obra se basa, en principio, en el carácter díscolo y malhumorado de Catalina Minola, mujer que ahuyenta, no pocas veces, a golpes a cuantos pretendientes se interesan por ella ante su padre. El asunto no tendría mayor transcendencia si no fuese porque, según la costumbre, el padre de Catalina, el rico Don Bautista Minola, se niega a entregar en matrimonio a su hija menor, Blanca, hasta que no haya casado a la mayor; para desconsuelo de los ambiciosos aspirantes a su mano, Hortensio, Gremio y Lucencio. La llegada a la ciudad de Petruchio, un joven ambicioso y despreocupado y su disposición a cortejar a la áspera Catalina proporcionan a los pretendientes de Blanca una esperanza para la que unen sus esfuerzos a los del ya casi desesperado Bautista. Este planteamiento inicial se desarrolla en forma de diversas situaciones de enredo y abundantes diálogos ocurrentes en los que el ingenio verbal se convierte sin duda en la más contundente de las armas, destacando sin duda el doble banquete nupcial con que concluye la obra y que constituye todo un giro inesperado a la situación de partida.

Aunque desde el punto de vista escénico esta obra, al igual que la mayoría de las de Shakespeare, no plantea excesivas dificultades, uno de los aspectos técnicos y más destacados en ella es, sin lugar a dudas, su planteamiento inicial, pues La fierecilla domada no es sino una obra dentro de otra obra, en inglés, una play-within-the-play. Y es que la obra principal se presenta al público en realidad como una obra con la que un señor y sus criados agasajan a su supuesto gran señor, que no es en realidad sino un pobre borracho al que han recogido de la calle y a cuya costa han decidido divertirse durante un tiempo. Este recurso técnico proporciona a la obra gran dimensión metateatral y un indudable doble distanciamiento del público.

Mucho se ha escrito acerca del origen del argumento de la obra, aunque lo único en lo que la crítica autorizada parece estar de acuerdo es en el hecho de que el argumento principal no es original de Shakespeare. Lo cierto es que el esquema argumental básico de la obra se repite, con muy pequeñas variaciones, en multitud de textos de tradición oral o escrita diseminados por toda Europa, por Asia e incluso en la América precolombina. Uno de los más conocidos de entre esos textos es el cuento Lo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde, número treinta y cinco de entre los incluidos en el famoso El conde Lucanor, de don Juan Manuel. No obstante, entre todos esos relatos y el texto de Shakespeare existen diferencias fundamentales, y no sólo en lo que concierne a su desenlace, que inducen a pensar que, si bien es muy probable que el dramaturgo isabelino conociera el argumento a partir de esa tradición, no se inspiró en ninguno de esos textos en concreto a la hora de componer su obra. Por lo demás, llama la atención el hecho de que, si bien los textos cuyo argumento se basa en la doma de una mujer bravía por parte de su marido son abundantes en la literatura europea previa a la publicación de La fierecilla domada hacia 1590-1593, con la aparición de la obra de Shakespeare no se vuelve a publicar ninguna obra nueva en que éste sea el principal asunto de su argumento, de modo muy similar a como ocurrió con las novelas de caballería y el Don Quijote de Miguel de Cervantes.

Al día siguiente se presentan en casa de Bautista el falso Lucencio que no es más que el criado Tranio con un profesor de latín, el verdadero Lucencio y Petruchio con un profesor de música, Hortensio disfrazado. El falso Lucencio anuncia su interés por desposar a Blanca y Petruchio el suyo por Catalina ante el asombro general.

El encuentro entre Petruchio y Catalina es un desastre, ella se muestra muy arisca y él reacciona con gran ironía. Al final Petruchio anuncia su boda para dentro de una semana y abandona Padua por motivos personales.

Catalina llega a su nueva casa agotada del viaje mientras Petruchio la sigue tratando con muchísima ironía. Cualquier excusa es buena para no dejar comer ni dormir a Catalina y así "domarle" el carácter.

Cuando el verdadero Vincencio llega a Padua acompañado de Petruchio y Catalina, se prende la mecha de la confusión y el lío ante tanto cambio de identidades y tras algunos apuros todo se soluciona cuando el verdadero Lucencio cuenta toda la verdad del asunto y anuncia además, que se ha casado en secreto con Blanca. Todos se alegran y van al banquete donde Lucencio, Hortensio ahora casado con una viuda tras abandonar su idea de seguir cortejando a Blanca y Petruchio apuestan 100 coronas para ver quien tiene la mujer más obediente de todas. Dicha apuesta la gana Petruchio al quedar demostrada la obediencia de Catalina que ya no es la bravía que todos creían.

Personajes principales

Bautista. Padre de Catalina y Blanca. Es un noble de Padua con bastante dinero.

Catalina. Hija mayor de Bautista. Es bella, muy inteligente y tiene mucho carácter. Siente devoción por fastidiar a los demás, sobre todo a Blanca. Es un personaje que evoluciona de una forma exagerada, un cambio demasiado radical y en muy poco tiempo, como para que se le considere un personaje redondo. Es un personaje estereotipado, que tiene como función poner en relieve lo que quiere expresar el autor.

Blanca. Hija menor de Bautista y la favorita. Ella es guapísima, dulce y tiene compostura. Es pretendida por Lucencio, Hortensio y Gremio, y es el personaje central de la acción secundaria. Pero el amor la hace cambiar y se vuelve hacia su padre y enamorados.

Lucencio. Joven de Pisa que va a Padua a ampliar sus estudios cuando ve a Blanca y se enamora. Intentará enamorarla no comprarla y lo conseguirá. Para poder entrar en la casa se hará pasar por profesor de latín.

Gremio. Personaje mayor y secundario. Posee una pequeña fortuna. Da juego a la acción secundaria.

Hortensio. Amigo de Petruchio. Es el último pretendiente de Blanca y este también se hace pasar por maestro, de música en este caso. Al final acaba casándose con una viuda.

Petruchio. Es el pretendiente de Catalina. Viene de Verona, donde acaba de morir su padre, quien le ha dejado una pequeña herencia y llega a Padua con la intención de ganar dinero. Personaje de carácter fuerte, es inteligente y muy bruto. Según lo que dicen, es el profesor de la escuela donde se doman fieras.

Tranio, Biondelo. Criados de Lucencio. Para que éste pueda entrar en casa de Bautista se cambian de papel: Tranio pasará a ser Lucencio y Lucencio, Tranio.

Vicencio. Padre de Lucencio. Es un hombre rico, que quiere mucho a su hijo.

Grumio, Curtis. Son los criados de Petruchio. No demuestran mucha estima por su señor pero hacen todo lo que les dice. También colaboran en el maltrato psicológico de Catalina.

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