domingo, 14 de julio de 2013

BATALLA DEL RÍO DE LA PLATA



La Batalla del Río de la Plata, fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter.

La misión del Graf Spee era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, 11 días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía lo acompaña el Altmark que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastece de combustible y provisiones.

El Graf Spee actúa como un verdadero pirata: cambia de nombre, de bandera, llega a colocar una alta torre para confundirse con otra embarcación. El 28 de septiembre el Graf Spee hunde un vapor en las cercanías de Pernambuco. En octubre captura cuatro barcos más en puntos del Atlántico Sur muy alejados entre sí. En noviembre aparece en el Océano Índico. La acción del Graf Spee crea graves problemas al abastecimiento británico y es buscado intensamente. Sin embargo, nunca se produjo una muerte: a cada uno de los buques víctimas les exigía no transmitir el ataque y luego evacuaba a la tripulación y apresaba a los capitanes y oficiales.

En diciembre, Hans Langsdorff, capitán del Graf Spee, decide hacer una incursión en costas sudamericanas para luego retirarse. El día 7 hunde otro carguero y pone rumbo hacia la zona del Río de la Plata donde, al amanecer del día 13, se encuentra con los buques británicos Ajax, Achilles y Exeter aguardándolo, bajo el mando del almirante Henry Harwood, frente a las costas de Punta del Este. Tras hora y media de combate, el Exeter debe abandonar la lucha. El Ajax y el Achilles también están en muy mal estado. Harwood decide huir y trata de seguir al Graf Spee en espera de refuerzos, pero Langsdorff decide entrar al puerto de Montevideo. Fue la última batalla naval clásica sin submarinos ni aviones.

Transcurren días de intensas negociaciones diplomáticas, durante los cuales británicos y alemanes persiguen que el Graf Spee permanezca en puerto hasta que, finalizado el plazo acordado por el gobierno uruguayo, al atardecer del día 17 de diciembre, leva anclas, fondea a cierta distancia de la costa, la tripulación aborda el carguero Tacoma, el cual escapa del puerto del Montevideo contraviniendo órdenes del Comando Naval de Uruguay y el Graf Spee es volado por orden de su capitán, que posteriormente, se suicidó. Luego aparecieron dos remolcadores que provenían de Buenos Aires y una serie de embarcaciones menores que iban y venían del acorazado al transporte, transportando a la tripulación, de más de 1.000 hombres. Más de medio millar de tripulantes fueron trasladados a Buenos Aires y parte a Montevideo, junto con el buque mercante Tacoma, y en enero de 1940 se establece su internación en la ciudad. Tanto en Buenos Aires como en Montevideo, unos 200 oficiales fueron dejados en libertad y se fugaron a Alemania donde reingresaron en la Marina Alemana, mientras los marineros fueron internados en cuarteles militares. La imposibilidad de asegurar su residencia en Montevideo, motivó que el Poder Ejecutivo dispusiera en 1942 e hiciera efectivo en 1943, el traslado a Sarandí del Yí (al Cuartel del Paso del Rey) de 96 marineros de la tripulación del "Graf Spee" y del "Tacoma" (también buque alemán), designando a efectivos de la Región Militar II para vigilarlos. Allí permanecieron hasta su traslado a Montevideo y repatriación a Alemania en 1946. Numerosos objetos pertenecientes al Graf Spee se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en el Departamento de Durazno en Uruguay. Los marinos alemanes fueron repatriados desde Argentina y el capitán Langsdorff se disparó en la cabeza, en su cuarto de hotel en Buenos Aires, envuelto en la bandera de Alemania.

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